Las instituciones académicas se enfrentan a grandes cambios. Debido a la reforma de Bolonia y otros requisitos de la política y de las administraciones, muchas universidades tienen que adaptar sus procesos. Los procesos permiten la creación de estructuras claras y una efectiva realización.

Además, la introducción de un nuevo sistema de información universitaria o incluso la actualización del mismo requiere un conocimiento detallado de los procesos. Con ello, se puede asegurar que el sistema actúa de acuerdo con los propios procesos.

Todos estos desafíos requieren de una herramienta de modelado de procesos profesionales. Utilizando el conocimiento y las mejores prácticas de otras instituciones académicas, sus propios procesos pueden ser analizados y ajustados de manera eficiente.